Desde siempre, el hombre se ha procurado el sustento que le ofrecía la tierra y el mar, aprovechando todos los recursos naturales a su alcance, y cuantos medios podía idear, para conseguir la captura de aquellos animales y cultivo de vegetales y cereales, que eran fuente de vida para su subsistencia; los frutos que podía coger de los árboles, la caza de diversos animales y la pesca de una extensa variedad de peces, han sido desde siempre la fuente de alimentación en el desarrollo de generaciones.
Relacionado con nuestro ambiente y medio, es obligatorio el comentario de la manutención de nuestros antepasados con la forma habitual que le proporcionaba el entorno, es decir, en primer lugar la agricultura en la plana, y junto ésta, la pesca.
Si retrocedemos en el tiempo unos siglos y nos situamos allá por el siglo XIV y XV, nos encontramos con una sociedad que ya tenía sus normas y costumbres y estaba sujeta a una disciplina muy condicionada a la época, tanto en lo que se refiere a las capturas, como al transporte, como así mismo a la conservación y abastecimiento y distribución del pescado, de forma que todo estuviese controlado por la Mustaçafía (lugarteniente del Batlle o Alcalde), para mejor aprovechamiento de esta riqueza, muy susceptible de variaciones, según el comportamiento, uso y abuso de los pescadores.
Como podremos ver seguidamente, eran muchos los controles ejercidos por el Mustaçaf y sus hombres en todo el proceso evolutivo del pescado, de tal forma que hoy en día, dadas las enormes diferencias de medios técnicos, mecánicos y sistemas a través de los siglos, en la industria pesquera, sigue vigente la normativa establecida hace cientos y cientos de años, y soy de la opinión que debería cumplirse rigurosamente, por la delicadeza del medio y el peligro que supone la sobreexplotación de la plataforma marina en todos los mares del planeta.
Los medios de pesca más utilizados en las fechas a que me refiero, dadas las condiciones de las embarcaciones (tamaño y propulsión), bien a remo o a vela, que no permitían el desplazamiento de las citadas barcas más allá de las dos leguas, eran: el anzuelo, en sus diferentes formas y maneras, (palangre, potera, busarda); el trasmallo, en versión elemental; la nasa, y como sistema más agresivo el Bolig o Boliche.

Los pescadores, por la inseguridad que representaba vivir fuera de las murallas de Castellón, por los continuos actos de bandidaje y piratería que era objeto el litoral, todos ellos residentes y vecinos de Castellón, domiciliados y censados en la Parroquia de Santo Tomás, en la calle de Pescadores y alrededores, bajaban a la platja o a la mar de Castelló, diariamente, donde botaban las barcas e iban a la pesca, hasta su regreso, de tal suerte que el pescado debía de estar en la pescadería antes de la puesta de sol. Las condiciones de trabajo de los pescadores, de siempre han sido duras y arriesgadas, y así se alude a dichos trabajos como “ les grans despesses quels pescadors de aquells dits pexes fan en la pesquera de aquells” (Llibre Consell, 3 junio 1392).
La pesca capturada, en lo que se podría denominar aguas municipales, debía ser vendida en la pescadería, por los propios pescadores o por los revendedores autorizados, tan pronto fuese descargada, en la propia villa de Castelló, estando, por tanto, prohibido llevarlo a casa, con el objeto de que dita vila no quedase desabastecida. Si el pescado llegaba a la vila, luego de la puesta del sol, estaba permitido llevarlo a casa o a la posada, con la obligación inexcusable de que, dicho pescado, estuviese en la mesa de la pescadería antes de que sonara la primera campanada de misa primera; lo mismo que estaba prohibido dejarlo en la pescadería de un día para otro.
Había ciertas especies, que por determinadas circunstancias de conservación, estaba vetada su captura, desde el primero de abril hasta el día de Sant Miquel o sea el día 29 de septiembre, acuerdo municipal éste que quedaba ratificado en el año de 1393, por un privilegio de Juan I.
También en el mes de noviembre de 1393, ante la inminente visita del Rey y para que hale aquell dit senyor e sea companyes tota aquella abundancia de viandes que.s mereix; ante la proximidad de la Cuaresma, era motivo de revisión de precios al alza, para que el pescado no faltase en la ordenación de ayunos y abstinencias.
El verano era considerado temps perilòs para determinadas especies per las cuals son donades infeccions a les gents e de aquelles se segueixen malalties. Estas especies eran: muçola, pex ample, canel, pastril y, en general, todo pex bestinal excepto la ragada y el congre.
El pescado que procedía de aguas más lejanas de los límites antes indicados, era objeto de cuidada inspección, pues se tenia por bien cierto que cuando llegaba a destino, la vila de Castelló, estaba ja quasi gastat e soframat. Es decir estaba en malas condiciones.
Como cualquier mercancía, el pescado tenía también su impuesto por su venta, la cual se efectuaba en subasta o Encantament al mejor postor. Los Jurados tenían prohibido acudir a la subasta o encantament, hasta que un acuerdo de 1415 les autoriza a intervenir en la imposiciò del peix, siempre que no tuviesen a otro jurado como compañero o socio en la puja.
A los pescadores, vendedores ocasionales de su propia pesca, se les podía perdonar del pago de los impuestos, como es el caso que se cita, fechado en el año 1415, que solicitan la exención del pago de impuesto por dos anguilas que habían pescado y vendido en el mercado.
A continuación hacemos constar las preocupaciones que ya en el año 1389 existían por la desaparición de la pesca, debido a la extracción abusiva, y las disposiciones pertinentes.
1389
novbre, 28.- Según aseguran documentos de mediados del siglo XIV y siglo XV, en nuestras costas y playas la pesca abundaba en cantidad y calidad en aguas poco profundas, mientras se conservó un equilibrio biológico y que la extracción abusiva lo ha hecho descender hasta, prácticamente su desaparición. La pesca se realizaba con artes elementales entre la que más destacaba era el "BOLIG". Por ello y según se reseña en el documento fechado según se cita,
L’onrat consell de la vila de Castello per be, profit e utillitat de la cosa publica per ço com lo pex qui ve de parts lunyadans ans que sie a la vila sie ja quasi gastat e soframat e per ço encara com lo pex nol porten al día dels digunis, stabli e ordena que pagel, dentol, sorel e altre pex de bolig que sie pescat dues legues ultra vila de Castello que al día de ram nol gos vendré sino a III diners la liura, lo qual pex sie bo e fresch a coneguda dels jurats e mustaçaf.
ítem la ravalla als dies dels dits dies de ram la qual sie bona o frescha a coneguda dels dits juráts e mustaçaf ço es a II diners la liura.
(dado que el pescado que viene de partes lejanas, antes de que llegue a la Vila, ya está gastado y requemado dado que no lo traen en los días de ayuno, se establece y se ordena que el pagel, dentón, jurel y otros peces de bolig que sea pescado dos leguas fuera de las aguas de la villa de Castellón, que el día de ramos no lo vendan sino a III dineros la libra, y que dicho pescado sea bueno y fresco, con conocimiento de los jurados y del mustaçaf.
item la ravalla, a los días de dichos días de ramos, que sea buena y fresca, con conocimiento de los jurados y mustaçaf, esto es a II dineros la libra......)
Ya se tenía en cuenta la procedencia del pescado, si de la costa o de la “llunyanía”, el peix sie ja gastat e soframat.....
Aprovecho estas menciones al abastecimiento de pescado a la Vila, para dejar constancia y recuerdo de quienes fueron durante muchas décadas, protagonistas en esta historieta; las pescaderas o vendedoras de pescado, que estaban ubicadas en la placeta de la pescadería, frente a la puerta lateral del Ayuntamiento, que compartían tejado y cobijo con las granoteras y caragoleras, y que han quedado en la memoria de todos nosotros. Fueron, entre otras, las siguientes:
Relación de Pescateras del Mercado de Castellón, años 1940/1960
Alteana.- Pepa y Vicenta Sivera Ripoll
Bana.- Vicenta Forner Manrique
Boixa.- Vicenta Chiva Boix
Cabesola.- Bautista Das Ruiz
Calicanta.- Vicenta Campos Lluart
Culones.- Mariana y Senteta Agost
Curra.- Carmen Sivera Martí
Espardenyera.- Carmen Peris Peris
Figuera.- Vicenta Beltrán Moragrega
Gañifa.- Vicenta Rius Boix
Lebrela.- Vicenta Gallén Moragrega
Miguela.- Paca o Senta Esperanza Arnau
Narita.- Carmen Peruga Fábrega
Paella.- Francisca Bosch Montoro
Petita.- Concha Moragrega Safont
Pirret.- Teresa Martí Chiva
Otras :
Carmen Camañ Fábrega
Elena Salvador Roig
Encarnación Hidalgo Escura
Francisca Vallés Gómez
Manuela Chiva Gallén
María Veral Martí
Sebastiana Bastàn Ferrer.-
Estas son, así rápidamente, unas visiones que, sobre la pesca y los pescadores, ya existían en los siglos XIV y XV, las que han seguido a través de los siglos y espero sirvan de modelo para cuidar estas aguas de nuestro litoral, para evitar lo que en el siglo XIV ya se venia temiendo.
No olvidemos que “solamente es el hombre, el animal que tropieza dos veces en la misma piedra”.

(Del libro "Grao Siglo XX" de Sergio Ferrer.- 2008)
(Reservados todos los derechos)
+1.jpg)





